Viviendo la Teosofía mediante el Servicio Pleno de Compasión. Nancy Secrest

Viviendo la Teosofía mediante el Servicio Pleno de Compasión.

Nancy Secrest

Vivir la Teosofía requiere que cada día vivamos la Unidad de toda vida– Primer Objeto de la Sociedad Teosófica– mediante la acción compasiva y el servicio altruista.

En un artículo titulado «Reflexión», escrito por David Brooks, actual Secretario Nacional de la Sociedad Teosófica en América, dice que: “En sus escritos, HP Blavatsky, insistía repetidamente en la importancia de la Fraternidad como un principio guía: “solo mediante la Fraternidad, de modo que todos los hombres y mujeres se sientan herman@s y todos practiquen en su vida diaria la verdadera fraternidad y hermandad, es como la solidaridad humana real… pueda llegar a alcanzarse» (La Clave de la Teosofía). Por muy eruditos o instruidos, que podamos llegar a ser en la metafísica de la Teosofía, no podemos olvidar que la verdadera medida de un estudiante de Teosofía se basa no en una actitud intelectual orgullosa y centrada en uno mismo, sino en un corazón abierto y amoroso”.

El Primer Objeto de la Sociedad habla de la actualización de la Fraternidad Universal, pero significa bastante más que eso. Según la Teosofía, la Fraternidad Universal no es meramente un elevado y exaltado ideal, sino que es eternamente un hecho de la Naturaleza por la unidad y divinidad de toda vida. Muchas religiones y filosofías hablan de fraternidad y de ayudar a aquellos menos afortunados que nosotros, pero el significado teosófico habla de la Unidad de toda vida, no solo en un sentido metafórico, sino como una Unidad real. Me gusta pensar en esto, como si cada uno de nosotros fuera una gota en el oceano.  Una vez que una gota entra en el océano, se funde con todas las demás gotas en el sentido auténtico de Unidad..

Joy Mills, una prominente instructora Teosófica, conferenciante, y escritora, decía que el foco de nuestra existencia como seres humanos es la autorrealización. Aprender quiénes somos, quiénes realmente somos. Esto es lo que se supone que estamos haciendo aquí. Esto decía, es el punto central de las cartas de los Mahatmas. Blavatsky insistió también en este punto en sus escritos, llamándolo despliegue o desarrollo espiritual.  Enseñaba que la autorresponsabilidad, ética y altruismo eran esenciales para el verdadero desarrollo o evolución espiritual

A medida que progresamos por el sendero de la autorrealización, o desarrollo  espiritual, despertamos o  nos hacemos consciente, de nuestra Naturaleza Buddhica. (Para quiénes son nuevos en la Teosofía, baste con decir que, la naturaleza Buddhica está más allá de los pensamientos, incluso de los del nivel conceptual. Es la sede de la intuición y de todo lo que es universalmente compasivo y noble en nosotros).  Con este despertar de la consciencia, la compasión, basada en un sentido de responsabilidad por  todos los seres, se convierte en una fuerza impulsora en nuestras vidas, y actuamos cómo actuaría un Bodhisattva, por el bien de todos. «En Teosofía, el término Bodhisattva se emplea para designar un individuo, que ha alcanzado la iluminación y está libre de la rueda de renacimientos, pero elige seguir reencarnando para el bien de todos». (Enciclopedia Teosófica, p.110, TPH, The Philippines, 2006) .En otras palabras, un Bodhisattva sacrifica su propio premio de paso al Nirvana, para ayudar a otros seres sintientes, hasta que todos alcancen la iluminación.

Podemos no ser Bodhisattvas.  Pero¿estás familiarizado con la expresión” lo vas a repetir  hasta que lo consigas»?. Lo que esto significa es que cada uno de nosotros puede trabajar como si fuéra un  Bodhisattva. Todos podemos ayudarnos unos a otros, y a la humanidad en general, desde este mismo instante.

Blavatsky decía, “Quien no practica el altruismo: quien no está preparado para compartir su último bocado con una persona más pobre o más débil que él; el que desprecia o renuncia a ayudar a su hermano, de cualquier raza, nación o credo y dónde y cuándo le encuentre sufriendo, quien hace oídos sordos al grito del sufrimiento humano; el que escucha la calumnia de una persona inocente, sea o no, un hermano en la Teosofía, y no interviene en su defensa, como lo haría por sí mismo, no es un estudiante de Teosofía «. (Lucifer,Vol I,p.169)

Posteriormente, estas palabras, de Annie Besant, unieron el altruismo de Blavatsky, ya un elevado ideal, con el sentido de Unidad, al que se alude en el Primer Objeto de la Sociedad Teosófica, al decir, «El hombre espiritual debe llevar una vida más elevada, que la vida de altruismo. Debe llevar la vida de auto identificación con todo lo que vive y se mueve. No hay «otro» en este mundo; todos nosotros somos uno. Cada uno constituye una forma separada, pero el Espíritu Uno mueve y vive en todos».

Hemos afirmado qué es nuestra búsqueda de la autorrealización, lo que toca nuestra naturaleza Buddhica y despierta nuestro sentido de compasión.

Así que, ¿Qué es compasión?

Aunque expuesto bajo diversas formas, diversos puntos de vista científicos, psicológicos, y budistas están de acuerdo que la compasión, dicho simplemente, es la respuesta al sufrimiento de los demás, que motiva un deseo de ayudar.

La compasión no es lo mismo que la empatía o el altruismo, aunque los conceptos están relacionados. La empatía hace referencia a nuestra capacidad para comprender y sentir las emociones de otra persona. La compasión surge, cuando  esos sentimientos y pensamientos, incluyen el deseo de ayudar. Altruismo, digamos es  a menudo una conducta no egoísta, pero no siempre impulsada por los sentimientos de compasión. Los científicos han comenzado a  mapear las bases de la compasión. Está investigación ha mostrado que cuando sentimos compasión, el ritmo de nuestro corazón se reduce, segregamos la” hormona de la unión”, oxitocina, y se activan regiones del cerebro, vinculadas a la empatía, disposición a ayudar  y se despiertan sentimientos de placer, lo que a menudo resulta en nuestro deseo de aproximarnos, y cuidar o ayudar a otras personas.

Según el punto de vista Budista, la verdadera compasión se basa necesariamente en dar ánimo a los otros. La compasión es la mente motivada por animar a otros seres vivos y desear liberarles de sus sufrimientos.

Ya hemos hablado antes del sendero del Bodhisattva. Quizás no estemos ahí todavía, pero, la mayoría de nosotros, ya sentimos algún grado de compasión, aunque esté polarizado y limitado. Sentimos compasión por el sufrimiento de nuestra familia y nuestros amigos, pero nos es más difícil sentir simpatía para la gente, que nos resulta desagradable o extraña. Podemos sentir compasión por aquellos que están experimentando un gran sufrimiento, pero no por aquellos que disfrutan de buenas condiciones y, especialmente, tampoco por aquellos que podrían tratar de dañarnos a nosotros o a otros. Si queremos realizar genuinamente nuestro potencial para alcanzar la iluminación plena, necesitamos desarrollar la compasión universal, que abarca a todos los seres, sean seres queridos, familia, amigos, extraños o alguien que se dedique a causar daño. La compasión universal procede del nivel Buddhico de nuestro ser y puede cultivarse mediante la meditación.

Otra forma de decir esto es: “Compasión es ver a cada uno como es, y amarlo en cualquier caso». (www.ehkhealing.com)

La compasión comprende todas las mejores cualidades de los seres humanos, cómo compartir, estar dispuesto a dar confort, simpatía, interés y ayuda– todo son manifestaciones de la compasión. También hay que hacer notar que, en la compasión en la persona compasiva, el cuidado y el amor hacia otros tiene sus orígenes en el cuidado y el amor hacia uno mismo. Podemos entender mejor a otros, cuando realmente nos entendemos a nosotros mismos. Sabremos  qué es lo mejor para otros, cuando sepamos qué es lo mejor para nosotros mismos. Podremos sentir por otros, cuando sintamos por nosotros mismos.  Por tanto, nuestro propio desarrollo espiritual se abre de forma natural hacia el bienestar de los demás, y viceversa

La compasión es la esencia misma de la vida espiritual, y la práctica principal de aquellos que han dedicado sus vidas para alcanzar la iluminación. En el libro, Etapas de la Meditación, el Dalai Lama dice que, «la compasión es esencial en el estado inicial, en el intermedio, y en el estado final final del desarrollo espiritual”. La cuestión que se nos plantea, es ¿”cómo debemos meditar en ello”? Y la respuesta es la siguiente,”debe comenzar el proceso intentando desarrollar amor bondadoso hacia los seres que están sufriendo”.

Amor bondadoso es incondicional, amor inclusivo, un amor con sabiduría.  No depende de que uno lo merezca o no. No está restringido a aquellas personas que amamos. Se extiende más allá de lo personal para incluir a todos los seres vivos. No alberga ninguna expectativa de retorno o recompensa. Es el amor ideal, puro, universal, que cada uno de nosotros puede potencialmente desarrollar.

Hemos dicho que la compasión genera en nosotros el deseo de ayudar a otros. Para decirlo de otro modo, la compasión genera el deseo de prestar servicio, de ser útil a los seres que sufren.

¿Qué es el servicio?

HPB decía que, “La Teosofía enseña que el altruismo, el servicio no egoista a la humanidad, vivir únicamente para ayudar y beneficiar a otros, para perseguir el ideal del Bodhisattva, son todos ellos tan importantes para la evolución y desarrollo espiritual, como la meditación y la aspiración a niveles superiores de desarrollo interior en nuestra búsqueda para alcanzar la Unión con nuestro Ser Superior, que es la Vida Una, Divina e Infinita.

Hace algunos años, me entrevistaban sobre el tema del servicio, y, en concreto, me preguntaron: “si alguien le pregunta sobre cómo prestar servicio, ¿qué destacarías?”.   “Les diría que crecieran allí donde se encuentran.»  En otras palabras, ver dónde estás en la vida y dar prioridad  a cualquier cosa, que sea necesaria en su entorno inmediato. No necesitamos hacer grandes cosas para prestar servicio.  El servicio a la propia familia es tan importante como el servicio a la nación. También es importante cuidarse de uno mismo en la medida de lo posible, de modo que uno se conserve en buenas condiciones para poder servir a los demás. En el librito “A los Pies del Maestro” se nos dice que cuidemos de nuestro cuerpo, para mantenerlo limpio y hermoso, como si fuera el caballo sobre el que cabalgáramos. Y como nos dicen en las líneas aéreas, “Pónganse las máscaras de oxígeno, en primer lugar, antes de ayudar a otros a hacer lo».

No lleva mucho esfuerzo ser útil/servicial con los demás, a menudo una simple sonrisa puede ser una gran ayuda. Es principalmente una cuestión de actitud, de estar alerta y consciente de la gente o situaciones a nuestro alrededor, en las que podamos ayudar y usar nuestro discernimiento para saber dónde y cómo podemos  ser más útiles.  También necesitamos conocer y respetar nuestros propios límites. Obviamente,uno no da todo su dinero a la caridad y deja que sus propios hijos pasen hambre, o se mete en situaciones peligrosas que no es capaz de manejar, ni física, ni mental, ni emocionalmente.

La Orden Teosófica de Servicio (OTS), o Voluntariado Teosófico, es un servicio u organización caritativa. Fue fundada por Annie Besant, la segunda presidente de la Sociedad Teosófica en 1908, para poner en práctica el Primer Objeto de la Sociedad Teosófica (ST). Propugna la aplicación a la vida práctica de los principios  teosóficos, y es una manera de demostrar y practicar la

 Unidad de toda vida. Dar nuestro tiempo, talento, energía, dinero, defensa, y soporte moral a aquellos que lo necesitan. se basa en la compasión y en la aceptación de nuestra responsabilidad hacia aquellos con los que somos Uno.  Nuestro eslogan OTS, «una unión de los que aman, al servicio  de todo lo que sufre», nos recuerda nuestro compromiso con la Unidad de Toda Vida. Nuestras actividades son muchas y diversas. Incluyen apoyar la educación, la curación, esfuerzos por la paz en el mundo, el bienestar de los animales, y el apoyo emergencias catastróficas.  En los últimos  siete años, nuestro enfoque internacional ha estado principalmente orientado, a problemas relacionados con la mujer, y la OTS en la India está orientada principalmente a estos temas.  En paralelo con este servicio estamos también centrados en promover una educación para los niños, basada en la Teosofía y en recaudar fondos para nuestras escuelas en Filipinas Pakistán y la India.

Nuestro presidente, Tim Boyd, dijo en una ocasión, “la OTS está motivada por el sentido de que todos somos participes de la Vida Una.  El sufrimiento y la superación  del sufrimiento no están aislados ni son una cuestión regional. Todos los compartimos.”

A medida que pasan los años, me doy cuenta, cada vez más, de que el equilibrio es la clave para el desarrollo espiritual. La triada Teosófica de estudio, meditación, y servicio es un ejemplo de ello. El estudio utiliza nuestra capacidad para razonar y pensar lógicamente. La meditación nos ayuda a conectar con nuestro Yo  Superior, lo divino dentro de nosotros, y nos da un respiro frente a un  mundo frenético. El Servicio es entonces el fulcrum– el punto de equilibrio. El Servicio es esa parte de la triada, que nos permite demostrar lo divino en el mundo.  Mediante el servicio no egoísta, ayudamos a paliar el sufrimiento de la humanidad. Llamamos la atención sobre los males del mundo, y lideramos con el ejemplo, en el esfuerzo para aliviar el sufrimiento y corregir los errores. En el proceso, nos ayudamos a nosotros mismos. Crecemos espiritualmente, a medida que nos hacemos más y más abiertos a ver la unidad de vida allá donde miremos. Así que trabajemos todos y cada uno de nosotros como si fuéramos Bodhisattvas. Todos podemos ayudarnos unos a otros, y a la humanidad en su conjunto, desde este mismo instante.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

EnglishEspañol
Ir arriba